La base
Mantel claro, camino de mesa, individuales o mesa vista. La base decide la temperatura visual: lino para suavizar, madera para naturalidad, piedra para luz y grafito para carácter.
Del mantel al último detalle: aprende a crear una mesa equilibrada y descubre qué vajillas encajan con tu ocasión, tu espacio y tu forma de recibir.
Una guía más visual para entender la composición antes de elegir. Cada paso marca una decisión concreta: base, capas, gesto, centro y piezas para compartir.
Mantel claro, camino de mesa, individuales o mesa vista. La base decide la temperatura visual: lino para suavizar, madera para naturalidad, piedra para luz y grafito para carácter.
Bajoplato, plato llano, plato de postre y hondo o bol según el menú. La clave es dejar respirar cada borde y no tapar completamente la pieza anterior.
La servilleta ordena la escena. Puede ir lateral, sobre el plato o ligeramente bajo una pieza: discreta, limpia y con intención.
Flores bajas, velas o piezas decorativas. Debe aportar atmósfera sin romper la conversación ni competir con la vajilla.
Fuentes, boles, salseras y piezas de servicio completan la mesa. Son las piezas que convierten una composición bonita en una mesa útil.
Activa y desactiva cada elemento para entender cómo se construye una mesa. Empieza por la base y añade solo lo que tu menú necesita.
Activa o retira cada pieza libremente. La madera queda siempre debajo y la composición se actualiza con una transición suave.
Primero elige el espacio, después la ocasión, la mesa y el textil. Mientras respondes, la escena toma forma hasta llegar a tres vajillas pensadas para ti.
Seleccionadas según tu espacio, tu ocasión y tu forma de recibir. Pulsa cada una para verla en tu mesa.
No hace falta tenerlo todo a la vez. Compón tu mesa en el orden que tenga sentido para tu casa.